Señá Tomasa, sólo tengo 8 minutos para contarle un sueño que he tenido que tiene que ver con este diván, sin duda.
He soñado que estaba en el taller donde trabajaba mi padre, aquel que le conté que ibamos los veranos... en el sueño -de esos reales, reales- el patio estaba lleno de flores: margaritas, flores que nacian del suelo y otras en macetas, pero estaba muy bonito... después iba dentro (aquello había sido una casa)y veía las antiguas baldosas, hidraúlicas creo que se llaman, estaban preciosas, alguien había limpiado todo aquello y se veían como en sus mejores momentos. En el espacio principal, no había ya ningun material de trabajo, todo estaba despejado y limpio.
Había una puerta que llevaba al baño, pero en el sueño yo no quise abrir esa puerta
Otra puerta daba a la oficina y no quise entrar, tampoco, pero si que la vi desde fuera, y pensé "ya se lo que hay dentro, una vieja maquina de escribir y muchos papeles y mucha mugre... de momento prefiero no entrar..."
Luego salía a la calle... el local de enfrente estaba vacio y también tenia un nuevo suelo... la zona en general se veia bastante mejorada, a la izquierda un descampado que yo miraba y pensaba "esto si que está como siempre"
Me apoyé en la pared, respiré muy satisfecha y pensé "tengo casi 40 años y creo que no está tan mal"
Digame usté, señá Tomasa, si el sueño no está mas claro que la sopa de un asilo
jueves, 28 de abril de 2011
martes, 12 de abril de 2011
Encuentros
Esa cosa modesna del feisbus, señá Tomasa, me está permitiendo algo que creía imposible: retomar el contacto con antiguas amistades. Llevo dos amigas mas del cole; sobre todo con una de ellas, que vive también ahora en otra ciudad, el reencuentro telefonico ha sido muy bonito, tanto mas porque después de tantos años, tambien había habido algunos malos momentos, y hemos hablado claramente de ello y hemos estado de acuerdo en tirar todos y cada uno de los pelillos a la mar. Ha sido como echarse pomada en una pupita que ni siquiera recordabas que tenías. Un fresquito calido en el corazón. Me doy cuenta de que salí del cole y pegué un portazo. La verdad es que estaba un poco harta, a pesar de que tuve momentos muy felices allí, pero estaba tan etiquetada, como empollona, como fea... que pasé página a pesar de que no sabía lo que era pasar página, pero no quise ya mirar atras y quizá en el proceso me olvidé de alguna cosa buena que si podía haber conservado. Qué sabia esa canción que dice que veinte años no es nada, porque han pasado mas de veinte pero nos hemos emocionado mucho al oirnos y al reconocernos y al perdonarnos a la otra y a nosotras mismas mil roces de chiquillas, de adolescentes; también sabemos que no vamos a ser de repente uña y carne pero dos numeros de teléfono y una intención son un muy buen principio para algo que estaba abocado a un fin
lunes, 4 de abril de 2011
Cargando batería
Ya podía yo soñar con dormir, y es que a base de no dormir, señá Tomasa, de despertares asustaos y otros desvelos, conseguí un bonico dolor de cabeza que me ha tenido k.o. un par de días, eso y otras afecciones físicas que bien se pueden achacar al bajón, en términos físicos, químicos o espirituales, lo mismo me da, bajón al fin. Pues eso, que yo soñaba con dormir y sigo soñando con descansar porque siempre voy corta, y eso que este fin de semana he recuperado un poco, pero necesito mas. Y sobre todo necesito darme cuenta de qué es lo que me ayuda a descansar y qué es lo que no. No se si tirar piedras al lago, asi sin mas, me ayuda demasiado; de momento lo voy a dejar un poco, pero como decíamos inicialmente, seguiremos informando
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)