martes, 12 de abril de 2011
Encuentros
Esa cosa modesna del feisbus, señá Tomasa, me está permitiendo algo que creía imposible: retomar el contacto con antiguas amistades. Llevo dos amigas mas del cole; sobre todo con una de ellas, que vive también ahora en otra ciudad, el reencuentro telefonico ha sido muy bonito, tanto mas porque después de tantos años, tambien había habido algunos malos momentos, y hemos hablado claramente de ello y hemos estado de acuerdo en tirar todos y cada uno de los pelillos a la mar. Ha sido como echarse pomada en una pupita que ni siquiera recordabas que tenías. Un fresquito calido en el corazón. Me doy cuenta de que salí del cole y pegué un portazo. La verdad es que estaba un poco harta, a pesar de que tuve momentos muy felices allí, pero estaba tan etiquetada, como empollona, como fea... que pasé página a pesar de que no sabía lo que era pasar página, pero no quise ya mirar atras y quizá en el proceso me olvidé de alguna cosa buena que si podía haber conservado. Qué sabia esa canción que dice que veinte años no es nada, porque han pasado mas de veinte pero nos hemos emocionado mucho al oirnos y al reconocernos y al perdonarnos a la otra y a nosotras mismas mil roces de chiquillas, de adolescentes; también sabemos que no vamos a ser de repente uña y carne pero dos numeros de teléfono y una intención son un muy buen principio para algo que estaba abocado a un fin
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Puedes dejarnos un comentario o los que quieras