jueves, 28 de abril de 2011

8 minutos y un sueño

Señá Tomasa, sólo tengo 8 minutos para contarle un sueño que he tenido que tiene que ver con este diván, sin duda.
He soñado que estaba en el taller donde trabajaba mi padre, aquel que le conté que ibamos los veranos... en el sueño -de esos reales, reales- el patio estaba lleno de flores: margaritas, flores que nacian del suelo y otras en macetas, pero estaba muy bonito... después iba dentro (aquello había sido una casa)y veía las antiguas baldosas, hidraúlicas creo que se llaman, estaban preciosas, alguien había limpiado todo aquello y se veían como en sus mejores momentos. En el espacio principal, no había ya ningun material de trabajo, todo estaba despejado y limpio.
Había una puerta que llevaba al baño, pero en el sueño yo no quise abrir esa puerta
Otra puerta daba a la oficina y no quise entrar, tampoco, pero si que la vi desde fuera, y pensé "ya se lo que hay dentro, una vieja maquina de escribir y muchos papeles y mucha mugre... de momento prefiero no entrar..."
Luego salía a la calle... el local de enfrente estaba vacio y también tenia un nuevo suelo... la zona en general se veia bastante mejorada, a la izquierda un descampado que yo miraba y pensaba "esto si que está como siempre"
Me apoyé en la pared, respiré muy satisfecha y pensé "tengo casi 40 años y creo que no está tan mal"
Digame usté, señá Tomasa, si el sueño no está mas claro que la sopa de un asilo

martes, 12 de abril de 2011

Encuentros

Esa cosa modesna del feisbus, señá Tomasa, me está permitiendo algo que creía imposible: retomar el contacto con antiguas amistades. Llevo dos amigas mas del cole; sobre todo con una de ellas, que vive también ahora en otra ciudad, el reencuentro telefonico ha sido muy bonito, tanto mas porque después de tantos años, tambien había habido algunos malos momentos, y hemos hablado claramente de ello y hemos estado de acuerdo en tirar todos y cada uno de los pelillos a la mar. Ha sido como echarse pomada en una pupita que ni siquiera recordabas que tenías. Un fresquito calido en el corazón. Me doy cuenta de que salí del cole y pegué un portazo. La verdad es que estaba un poco harta, a pesar de que tuve momentos muy felices allí, pero estaba tan etiquetada, como empollona, como fea... que pasé página a pesar de que no sabía lo que era pasar página, pero no quise ya mirar atras y quizá en el proceso me olvidé de alguna cosa buena que si podía haber conservado. Qué sabia esa canción que dice que veinte años no es nada, porque han pasado mas de veinte pero nos hemos emocionado mucho al oirnos y al reconocernos y al perdonarnos a la otra y a nosotras mismas mil roces de chiquillas, de adolescentes; también sabemos que no vamos a ser de repente uña y carne pero dos numeros de teléfono y una intención son un muy buen principio para algo que estaba abocado a un fin

lunes, 4 de abril de 2011

Cargando batería

Ya podía yo soñar con dormir, y es que a base de no dormir, señá Tomasa, de despertares asustaos y otros desvelos, conseguí un bonico dolor de cabeza que me ha tenido k.o. un par de días, eso y otras afecciones físicas que bien se pueden achacar al bajón, en términos físicos, químicos o espirituales, lo mismo me da, bajón al fin. Pues eso, que yo soñaba con dormir y sigo soñando con descansar porque siempre voy corta, y eso que este fin de semana he recuperado un poco, pero necesito mas. Y sobre todo necesito darme cuenta de qué es lo que me ayuda a descansar y qué es lo que no. No se si tirar piedras al lago, asi sin mas, me ayuda demasiado; de momento lo voy a dejar un poco, pero como decíamos inicialmente, seguiremos informando

jueves, 31 de marzo de 2011

Fantasías

Hoy señá Tomasa, no me apetece hablar del pasado, hoy voy a pisar fuerte y hablaré de sexo y explicaré cuál es mi mayor fantasía sexual. Vamos a ello. Recien duchadita, me pongo pijamita de algodón (no importa si es del mercadito y/o floreado) y me meto en la cama. Hay una luz tenue de fondo y ningun ruido. Se que HuevoFrito está bien cuidado. Me duermo como un leño durante diez horas seguidas. Me despierto, bostezo, me estiro, y alguien me trae el desayuno a la cama: café, tostadas con mantequilla y mermelada, zumo de naranja... me lo como y me doy otra media vuelta en la cama. Duermo seis horas mas. Me despierto y veo una pelicula enterita. Duermo otras seis horas. Me levanto, me ducho, me pongo otro pijama y duermo otras diez horas, y luego ya... luego ya lo del sexo... Se que es una fantasia muy fuerte y que no se va a cumplir, pero eso es la definición de fantasía, algo que no se cumple... Porque digo yo, señá Tomasa, que alguna vez volveré a ser una mujer humana, no le parece a usté?

martes, 29 de marzo de 2011

Del pueblo y más familia

Yo de mis veranos tengo recuerdos de mucha libertad. Nos veníamos al pueblo, a 40 minutos de donde vivíamos. Allí nos soltaban medio en cueros con una bici y 1 km a la redonda para campar a nuestras anchas. Y un 1km a la redonda cuando eres un niño es muuuuuuuuuuuuucho sitio.
Mi Sardinilla no tendra recuedos de un lugar de veraneo ni de fin de semana. Tenemos una casa en el pueblo de mi marido. Allí vamos mucho pero poco. Me explico: vamos una vez al mes; llegamos el viernes por la noche y el domingo por la mañana ya estamos de vuelta. Y es que a mi no me gusta, señá Paca. Cada día lo detesto más. Allí están los abuelos de la Sardinilla, los padres del Besugo. Y en gran medida ellos son el gran problema.
Con ellos todo es convencionalismo y obligación. A lo mejor hubiera sido mucho más lógico ir con menos frecuencia pero por más tiempo. Quizá hubiera sido más lógico plantarle cara al Besugo y haber sentado otras bases, otras costumbres que no nos hicieran tanto daño.
Estoy segura de que mi Sardinilla se acordará de que su madre allí le regañaba más, estaba más irascible y de mal humor. Pero no puedo evitarlo, me sale de sin querer.......
Me gustaría que el Sr. Besugo tuviera conciencia del daño que nos hace esa obsesión por ser políticamente correcto con su familia. Por que su hubiera una relación real, si hubiera conversaciones que demostrasen interes mutuo de unos por otros, si hubiera continuidad en la relación, una llamada de teléfono un miércoles o un domingo, sin motivo, por saber del otro.....
Pero no hay nada de eso. Y nuestras visitas a su pueblo son cada vez más tensas, menos naturales, con más agobio.
No sé como voy a resolver esto sin hacerle daño, pero si lo dejo, me hago daño yo....... No sé. De momento tengo un mes por delante para no pensar el el puñetero pueblo.

Veranos

Los meses de junio, y sobre todo los de julio, eran meses malos. Los meses de junio, por la tarde que no había colegio, y los meses de julio el día enterito, mi hermano y yo teníamos que pasarlos en el trabajo de mi padre, para que mi madre estuviera allí "ayudando" es decir, trabajando como uno mas, con la diferencia de no tener sueldo ni seguridad social ni reconocimiento alguno. Vaya días que pasábamos allí entre máquinas, ruido, mugre y mierda. Nos refugiábamos en tebeos y lecturas que leíamos por algún rincón, en la ilusión de ir a media tarde al kiosko con un duro a comprar alguna golosina, en escaparnos los jueves un ratito al mercadillo, que era un momento maravilloso de libertad. Concretamente yo me refugiaba en un cuartucho de mala muerte con la misma o mas cantidad de mierda que el resto y hacía lo que podía con el 'material de oficina'... mientras otras niñas iban aburridas y obligadas a mecanografía, yo tecleaba interminables hojas de atrás de asdfg y qwert, porque era lo que me contaban que hacían, y así con aquella olivetti pasaba el rato. Los meses de julio eran aun peor porque pasábamos alli el día entero... a las dos en punto se paraba y colocábamos una mesa y entre maquinarias y virutas nos comiamos lo que mi madre habia cocinado la noche anterior, que a esas alturas ya tenía un inevitable regustillo a tuper... mi padre comía rápido y jamás un segundo antes de la hora, el tiempo es oro, debía de pensar, o mi tiempo es mi oro, como se demostró después. Para los hijos quedaba la medalla de plata. Comía rápido y descansaba o dormía hasta las tres, jamás un segundo después, no era ningún vago, no señor... nosotros tres nos íbamos antes, alguien tenía que recibirle con las zapatillas en la mano y la cena en la mesa; yo me iba contenta de tener una madre que sabía conducir, cuando casi ninguna sabía... todas las tardes de vuelta a casa pasábamos en el coche por una tienda de cuadros de pintura, y esos segundillos eran mi mejor momento del día. Nunca me atreví a pedir que parásemos, no se porqué. El último día del mes de julio se le colocaba la guinda al pastel: era el día de hacer la limpieza general y a todos nos tocaba hacer algo. No se si algún día entenderé todo aquello, qué tanto dinero ganaba como para empantanarnos en toda aquella mierda, dinero que se supone amasaba para nosotros y que un buen día se llevó de un plumazo, pero ni todo el dinero del mundo me devolverá ya aquellos veranos perdidos

lunes, 28 de marzo de 2011

En blanco

Qué cosas señá Tomasa, me siento a escribir ahora que tengo un ratico y no se me ocurre nada.

viernes, 25 de marzo de 2011

en el divan

Siguiendo con la comparación esa del lago, el fango y la piedra, le diré señá Tomasa que he estado con las aguas bien turbias ultimamente. Y eso que no llevamos mucho aqui en el divan. Pero si que me pasa que pienso mucho mas a menudo en cuando era pequeña y de tanto lanzar piedras al lago, a veces el agua está tan revuelta que se me cansan las tripas y se me enferma el cuerpo de pequeñas tonterías.
De todas maneras, señá Tomasa, aqui seguimos, porque algo de lodo del fondo hay que sacar...
Parece que me pasa como dice Coelho, que cuando quieres de verdad algo, todo el universo te empuja, y a mi ultimamente me llueven las historias y me cuentan o recuentan cosas que me activan recuerdos. Tantas cosas la semana pasada que me entraban a veces como unas nauseas mentales y unas ganas de parar... al final, se me terminaron inflamando las encias, entre otros síntomas menores, como me pasa siempre que me saturo y no se qué hacer con tanta cosa que siento.
Y me pasa que me acuerdo del divan y pienso que voy a venir a contarlo, a sacar una paladita de fango, pero el día-a-día casi siempre en forma de HuevoFrito me deja sin tiempo suficiente.
Con lo bien que se está tumbadita en el divan

lunes, 21 de marzo de 2011

Provincias

A mi también me pasa, lo de tener pocos recuerdos, y cortos, y desordenados... y precisamente lo que no se recuerda es lo que está ahí influyendo en todo, creo yo.
Sabe, señá Tomasa, que mis padres eran eso que se llama inmigrantes, no de otro país, sino de otra región, pero yo ya nací en esa otra región, que es la mía, pero cuando pequeña vivía en un extraño limbo. Eramos de esas familias que cada veranito de Dios nos metiamos en un Seat Patata y nos ibamos en un viaje que hoy se hace en la mitad de tiempo al pueblo.
Yo sabía que evidentemente ese pueblo no era 'mi' pueblo, pero ese uso del singular "el" pueblo, como si fuera el único, ese uso de la mayúscula hablada... "vamos al Pueblo" no es que me hicieran dudar, pero parece que conspiraban para que yo me sintiera de allí, y yo no me sentía de allí por ningun costao, por mas que no me desagradaban los agostos en el Pueblo, es mas lo esperaba y lo pasaba bastante bien, al menos un mes de cada doce el transplante de habitat nos transformaba durante al menos un mes entre doce a lo mas parecido a una familia normal -entiéndase 'normal' desde un punto de vista infantil-
Los otros once meses estaban plagados de comentarios desagradables sobre el lugar donde nací, sobre las costumbres del lugar donde nací, sobre la forma de hablar, la cocina, las fiestas, o la gente, del lugar donde nací. Yo no sabía en qué lugar me dejaban estos comentarios y me hacia mi preguntita... pero si los zanahorianos son...tal.... entonces yo tambien lo soy? Porque yo soy zanahoriana... entonces? no se refieren a mi... porque !yo no soy Guisantina! una cosa es ir al Pueblo y jugar con los primos pero... yo no quiero ser de allí...
Ahora que soy madre señá Tomasa entiendo aun menos. Como se puede ser tan ciego de corazón y tener tan poca sensibilidad, tan poca vista. Durante muchos muchos años he asumido cosas que creia propias, opiniones que creía mias, que no lo son.
Teniendo ya veintipico años, un día nos contaba una profe mas salá que las pesetas, que ella y su familia se acababan de mudar de Mayonesia a Zanahoria, entonces ella lo primero que hizo fué inscribir a sus hijas en las fiestas de Zanahoria y comprarles el traje tipico, y vestirlas, porque queria que estuvieran integradas y contentas... ay señá Tomasa, de repente me quedé como frita por un rayo, años y años y años de comentarios despreciativos y adjetivos acabados en -uchos me cayeron encima, me fui caminando despacito sola hacia la cafeteria con ganas de llorar, con muchas ganas de llorar, se me vino todo encima... me sentía mas zanahoria que nunca, aunque yo no soy de alardear mucho de estas cosas, pero sentía mucha tristeza, mucha, y me acuerdo que pensaba, yo no soy de allí, por mucho que os empeñeis, por mucho que desprecieis esto y lo otro, a mi me gusta, yo soy de aqui, hablo como hablo y no teneis derecho a reiros...
Aparte de los veranos en el pueblo, apenas salíamos, hablo de hasta mis quince o dieciseis años... fines de semanas y fiestas, ibamos a una casa en el campo, y allí estabamos, ese puede ser tema para otro día, el caso es que nunca o casi nunca ibamos a la ciudad de Zanahoria, lo que es la vida señá Tomasa, yo que soy una super-enamorada de esa ciudad porque me parece la mas bonita y la mejor del mundo para vivir...
Una vez en el pueblo, a finales de verano, estaba un poco cansada de estar allí, y tenía mas ganas de volver a casa que otra cosa... este pensamiento me parecía poco menos que pecado mortal, pero cuando estaba ya a punto de irme a dormir, se me filtró y me atreví a decírselo a mi madre, esperando que me riñera, pero para mi sorpresa, no, me dijo que ella también tenía ganas de volver... me lo dijo con tristeza... ahora si que yo ya no sabía qué pensar... quizá fue de las primeras veces en que me di cuenta de que mi madre hacía siempre y solo lo que mi padre mandaba y ordebanaba, con la esperanza supongo de que la quisiera un poco... ese 'yo también'
me impactó y me dió la sensación de que mi madre era una niña mas que hacía lo que se le decía, me dormí enseguida.
Aquel año, en el viaje de vuelta, cuando vimos en la carretera el cartel que anunciaba "provincia de la Hortaliza" (uno de los momentos del año mas feliz para mi, por supuesto, secreto) me di cuenta de que algo había cambiado

jueves, 17 de marzo de 2011

UN ROSTRO OLVIDADO

¿Sabe Usté, señá Paca? yo de mi infancia tengo recuerdos como inconexos, como si viera diapositivas contra la pared; unas son todas seguidas, de la misma secuencia. Otras en cambio son de momentos que no tiene que ver con los anteriores y están solas, aisladas del entorno, del momento y de todo. Una de esas imágenes estaba perdida y el otro día en el Feisbuq la recuperé: la imagen de una niña, mi amiga de la infancia, mi compañera de juegos, que murió cuando tenía 14 años aún no se sabe el porqué.
Pues sí, señá Paca, uno de los hermanos de mi amiga colgó unas fotos de cuando eran pequeños en su perfil del Feisbuq y allí estaba ella, con su melena rubia, sus ojitos pillos y su sonrisa..... siempre recuerdo de ella su pelo y su sonrisa.... pero había perdido su cara. Y ahora ya la tengo, y la metido en el album de fotos de mi cabeza. Ahora esa serie de diapositivas que pasan cuando recuerdo nuestros juegos, nuestras carreras, nuestras conversaciones.... vuelven a tener un rostro, un rostro que la frágil memoria había borrado.
Y me emocioné, me emocioné mucho.

miércoles, 16 de marzo de 2011

no ver o sí ver

Pues a cuento de esto que me cuenta, señá Paca, me acuerdo de mi prima, la Juanilla, semiciega de nacimiento por la cantidad de dioptrías que tenía la pobre. Éramos 3 primas nacidas en el mismo año (en casa de mi abuela éramos decenas de primos y se nos contabilizaba por año de nacimiento), la Juanilla, la Encarnita y la menda. La Encarnita era, y sigue siendo la pobre, retrasada mental, lo que toda la vida se ha llamado tonta, por algún problema del parto. La Juanilla, que ya le digo no veía la criatura 3 en un burro, y yo. Recuerdo toda mi infancia en aquella casa llena de tías (envidiosas) sacándome defectos que no sé si había o no para "tapar" las deficiencias de mis dos primas.
La Juanilla estuvo en su mundo hasta que empezó el colegio, con 6 años. Fue entonces cuando algún maestro con luces pensó que la niña de tonta nada, que lo que le pasaba es que no veía la pizarra.
Y así era. Le pusieron unas gafas con aquellos cristales que tenían en el centro una especie de lupa y mi prima Juanilla dejó de ser tonta, "sólo" por que ya veía.
La Encarnita sigue en su mundo, pobrecita mía. Lo suyo no lo arreglan unas gafas. Pero ese tema lo dejo para otra charleta.

lunes, 14 de marzo de 2011

Ver o no ver.

Pocas veces, señá Tomasa, algo tan pequeño ha sido tan grande, con perdón por lo fácil del juego de palabras, ni tan importante en una vida, como mis córneas. Esas de segunda que me hicieron llevar gafones hasta la treintena, pero no es de ellas cuando mayorcita que quiero hablar, sino de cómo me influirían cuando era pequeña, muy pequeña.
Porque me doy cuenta señá Tomasa de que mi HuevoFrito tiene muy buena vista, ve cositas muy pequeñas de cerca y cosas muy lejanas... y eso me da una felicidad que no se puede usté imaginar. Y no lo digo por la cosa estética, que también. Lo digo porque recuerdo cómo veia yo antes, mejor dicho, como no veia, y me pregunto cómo se debe de sentir una criatura tan pequeña, de meses, de pocos años, perdida en un mundo difuso, donde literalmente no sabe lo que se le viene encima.
Hace poco -relativamente- tiempo, me comentaba un familiar que el día que me pusieron mis primeras gafillas miraba el mundo a mi alrededor con aire maravillado... y dijo una frase que metió la mano entera en la llaga "a partir de ahi, es que te cambió el caracter, seguramente antes estabas muy insegura". Yo no se porqué nunca mi propia madre llegó a esa conclusión, que por otra parte, es bastante facilita. No, a mi siempre se me dijo que de pequeña era mala y llorona, muy llorona, y hala, ahi queda eso.
Esas muchas dioptrias cambiaron tanto mi vida que de no haber estado ahí seguramente muchas cosas habrian sido distintas.

viernes, 11 de marzo de 2011

y de familias

A su pregunta, señá Tomasa, de si es obligatorio o no querer a y llevarse bien con la familia política, lo mas fácil sería responder un no, pero la realidad es otra. Claro clarísimo que los quereres, como dice usté, no se pueden imponer, sean de la clase que sean, pero el llevarse bien, ay, señá Tomasa, el llevarse bien es mu complicao.
Y es que esa no-relación es incomoda y renegrida, casi peor que el tener una mala relación, que por lo menos luego lo cascas y te reseteas, pero esa ausencia de comunicación y entendimiento se hace mas tensa que Falete en NaturHouse... y desgasta y cansa, y hasta puede llegar a agotar.

Señá Tomasa, que digo que hay muchas y muy buenas pomadicas para curar infecciones. Que de un pinchazo de cactus todavía no se ha muerto nadie. Entre un buen ungüento y unos sardillinazos, la veo curada y mas que curada en dos pispases. El mejor desprecio es no hacer aprecio.

DE FAMILIAS

Tengo una pregunta existencial, señá Paca, sobre las familias. Y digo yo ¿es obligatorio querer y llevarse bien con la familia política?
Bueno, pues yo con la familia Besugo soy incapaz de conectar. O más bien ellos no han sido incapaces de conectar conmigo. Y ahora mantenemos una no-relación muy incómoda.
Mi Besugo no se relaciona con ellos como yo concibo las relaciones familiares. No hay confianza, aunque lo parece; no hay cercanía aunque lo aparentan; no hay chicha, vamos, son relaciones sin enjundio.
A ver si me sé explicar, señá Paca; mi Besugo y sus hermanos no se llaman nunca, para nada. Se informan de sus mutuas vidas a través de su madre, que, a nosotros al menos, nos llama una vez cada dos semanas más o menos. Los 350 km que nos separamos nosotros los hacemos como obligación (para mi como penitencia) 1 vez al mes. Ellos por su parte, en casi 8 años que llevamos juntos entre cero y cuatro. Detallo: mis cuñados con sus respectivas novias 1 vez cada uno de visita, es decir, a comer. Mi cuñada (palabra que digo yo vendrá de cuña, por que te la meten con cuña) un fin de semana hace nada más y nada menos que 7 años. Y mis suegros, los abuelos que dicen ser de mi Sardinilla, 4 veces.
Y lo que le digo, señá Paca, ir a su pueblo para mi es el suplicio mensual. Alguna maldad habré hecho pá tener que soportarlo. Claro que ya sólo vamos a comer el sábado y no les vemos más. ¿Y cree Usté que alguien mueve un dedo, varía sus planes o costumbres para pasar una tarde con la nieta o simplemente con su hijo? Pues NO. Si no nos encerramos en aquel cuarto de estar pequeño e incómodo a pasar la tarde no ven a su nieta. Y luego están quejándose de que no la ven.¡¡¡¡¡ Mecagüento lo que se menea, coño!!!!!! si no hacen nada por verla, no sé que quieren.
Y luego están los quereres. Su nieta les tiene que querer por el simple hecho de serlo. Como soy tu abuelo, como soy un pelma que no hago más que joderte con besos y achuchones que no quieres, como soy tu abuelo y no he jugado contigo a nada nunca, ni lo he intentado, como soy tu abuelo y no paro de preguntarte cuanto me quieres por serlo...... como soy tu abuelo me tienes que querer, y además mucho. Y la Sardinilla no les quiere, no les aguanta y cada vez hace más ascos a verles.
Estoy hasta las narices de oir como escusa "que es que le hace tanta ilusión esto o lo otro". ¡¡¡¡Coño, y a mi qué!!!! Que cada uno gestione sus frustaciones y sus necesidades como pueda. Vamos a ver, si la Sardinilla no le gusta que la besen y la abracen por que tiene que aguantarse. ¿Por que a un adulto le hace ilusión y no sabe respetarla? ¿Por que a él o a ella les hace ilusión aunque a ella le moleste? Pues miren Ustedes, a mi eso me parece falta de respeto. Y mi Sardinilla se merece tanto o más que ellos. Y cuando les llama pesados o les dice de muy mala manera que la dejen en paz, no la regaño. Y cuando me dicen algo mi respuesta es siempre que si uno no puede exigir lo que no da, es decir, respeto.
¿Y el Besugo que dice a todo esto? Pues que es por que les ve poco, que está poco con ellos y, agarrese los machos, que extraña. ¡¡¡¡Una criatura de 4 años QUE EXTRAÑA!!!!! Pero este tío flipa o no está en este mundo..... ¿o será que no tiene sentido de la cosas?
Mire Usté. A mi Sardinilla le operaron hace un año. La cosa fue MUY grave. ¿Cree Usté que mi Besugo tuvo la compañía de su madre? ¿Quizá la de su padre? ¿Alguno de sus hermanos? Pues no; fue la familia Merluza la que se movilizó. Sólo falto un miembro que vive a 3 horas de avión, y alguna de coche, en el culo del mundo. El resto, los que viven cerca y los que viven lejos (que también los hay), allí estuvieron, sin haber recibido invitación para el evento, dejaron sus trabajos por un día y estuvieron. Nos acompañaron las 6 horas que duró la operación; lloraron con nosotros nuestros nervios y nuestros miedos; lloraron con nosotros nuestra alegría por los buenos resultado y mejores pronósticos. Y mi Besugo no tuvo a nadie de los suyos para compartir nada, ni para llorar nada. Sencillamente NO ESTABAN.
Y dirá Usté, señá Paca, que lo tengo metido como una espina que pincha, y tendrá razón. Lo malo de la espina de marras es que ya se ha infectado y tiene mal arreglo. Y lo peor es que no es sólo una. Es que una se va pinchando y pinchando siempre con el mismo cactus y no aprende, y se deja pinchar. Al principio porque me daba pena de mi Besugo, no quería yo ser desalmada cantando mis verdades. Luego, por que como ya me había callado, a ver como empezada. Y ahora, por que la infección es tan gorda que si hablo la lío. Y no sé si es plan.
Conclusión: no les soporto, no les quiero y no me interesan. Pero no se me nota nada de nada. La que sí lo demuestra es mi Sardinilla..... jejejejeje y yo la dejo.......

Quemadura de cigarro

Llevaba yo un vestido precioso, de esos que el cuerpo es un fruncidito, dos cordoncitos atados por detras del cuello y faldita corta. En tonos rosas y con florecitas. Estaba sentada en la parte de atras de un seat 850 y mi primo me extiende los brazos para sacarme: ya hemos llegado a la playa. Al cogerme en brazos, me hace una quemadura en el vestido con el cigarro. Yo me cojo un cabreo monumental.
Mire, señá Tomasa, este es mi primer recuerdo.
A pesar de que aun se conserva el vestidito con la quemadura delatora, no saben decirme exactamente cuando fue esto, digo yo que seria el segundo verano de mi vida....

De ahí, mis recuerdos saltan ya al colegio. Sentada en una mesita verde hexagonal, con mis compañeros, leo una cartilla donde el protagonista es un niño que se llama Carlos, y va peinado con raya al lado. No recuerdo haber aprendido a leer, mejor dicho, no recuerdo el proceso de aprendizaje, las fechas en las que me cuentan que aprendí son un poco de ciencia-ficción y quizá sea mejor no hacerles demasiado caso, de cualquier manera es algo sin importancia. La señorita se llamaba MariCarmen, recuerdo que era morena con el pelo corto y gafas. También tenía una cartilla, uno de esos cuadernilllos Rubio, de tapas verdes, y aunque hacía con gusto todas las tareas del colegio, lo de repasar las letras y tenerlas que hacer a la medida de lo que me indicaban, no era lo que mas me gustaba, se ve que ya apuntaba maneras...

A partir de esto, los recuerdos se me desordenan y no sabría decir qué fue antes y qué fue despues... jugaba mucho con mi hermano, por lo que recuerdo eramos bastante 'buenos' en el sentido clasicón de la palabra aplicada a unos niños, nos entreteniamos jugando solos y no dabamos porsaco durante un buen rato, lo cual supongo que a mi madre le venía de perlas, porque siempre andaba haciendo algo, siempre trabajando, dejando comidas preparadas, siempre ocupada y siempre poniendose ella misma en el último lugar, lo cual señá Tomasa, me parece uno de los ejemplos mas nefastos que se le pueden dar a un hijo, tanto peor cuando es algo que se filtra gotita a gotita, dia a dia...

jueves, 10 de marzo de 2011

Senda

Pues ya ve usté, señá Tomasa, lo que es la vida, que a esa mismica hora de la noche andaba yo desvelada perdida, hasta que al fin unas gargaritas con agua y bicarbonato me calmaron un poco la garganta, y me dormiría calculo yo, sobre las cuatro o así
Qué verá usté, que ni todo el monte es orgasmo, pero tampoco todo el monte es aliaga, dicho sea con máximo respeto y admiración por la aliaga, que me parece una planta mediterranea maravillosa, es sólo una comparación. Así que déjeme contarle hoy un recuerdo bonito, a ver si así nos cambian estos fenchuís tan negruzcos que parecen merodearnos...
Y es que pensaba yo ayer, señá Tomasa, que todo no pudo ser malo, ni evidentemente lo fue, y quise recordar cosas buenas, sacarlas también a la luz, porque además, desde HuevoFrito, me gusta traer recuerdos y sobre todo recordar sentimientos que yo tenía de niña, por mi misma y para cuidar mejor de HuevoFrito, porque es el adulto el que puede y debe ponerse en el lugar del niño, lo contrario no es posible ni mucho menos saludable, cosa que intento a veces hacerle entender a HuevoDuro, pero eso es harina de otro costal, señá Tomasa.

Vamos con el recuerdo; uno de los momentos mas felices para mi del año era principios de septiembre: la vuelta al cole. Suponía libretas nuevas (aunque algunas venían con el logotipo del 'Continente' impreso en la esquina inferior derecha, esa 'c' gordita tan poco glamourosa), bolis nuevos, algun estuche nuevo, lápices, gomas... todo nuevo y repletito de chi, que yo absorbía encantadísima de la vida. En esto no se me racaneaba demasiado, como yo era taaaaaaaaaaaan inteligente, a la niña ahí no se le recortaba el presupuesto.
Pero lo mejor de lo mejor era el día de ir a por los libros nuevos. Aunque la mayoría de años, camino del colegio donde los comprábamos, me tocaba ir oyendo la cantaleta de qué cara tenían de ir cambiando los libros, que a ver porqué no me podían valer los de mi hermano que quedaban nuevecitos, que vaya dineral... a mi por una oreja me entraba y por otra me salía (la velocidad de salida, mayor que la de entrada) porque iba saboreando la felicidad por anticipado y poco me importaban esas quejas, la verdad. El olorcito a nuevo de mis libros... y el mejor de todos, el libro de lectura "Senda". Un titulo precioso ¿no le parece, señá Tomasa? Senda, el camino, la lectura, eso tan importante en mi vida. Otros niños renegaban, por tener que leer para el día siguiente la página que nos había marcado la seño; yo tenía que contenerme para no leerme el libro entero la noche antes de que empezaran las clases. Acariciaba la portada y disfrutaba del color marrón y del dibujo de la portada de aquel año. Un libro nuevo a estrenar por mi, lleno de fragmentos de lectura a cual mas bonito. Y me costaba no leermelo enterito y procuraba dejar algo para el día siguiente o el otro, pero esa noche siempre me dormía feliz.

UN DÍA "TOLEDANO"

Tengo a la Sardinilla malita, no mucho, pero sí lo suficiente como para que me esté dando la lata todo el día. Es que hay cosas, señá Paca, que los niños las traen de serie, y mi Sardinilla traía la capacidad de dal pol saco a su madre con ahínco. Y lo da oiga, y no sabe Usté de que manera. Pero siendo capacidades desarrolladas por ella, vaya que vaya, trago y tolero, aunque me cabreo. Ahora, cuando por osmosis las adquiere de pronto el Besugo la vida se complica. Y por ahí no trago y eso no lo tolero.
Ayer tuve un día de los malos, de los muy malos; com
o dice Usté confesando putas el día entero y encima me gano una bronca por que me han robado un teléfono que cuesta una cantidad indecente de dinero por idiota, por andar confesando putas en vez de decirles que no tienen arreglo. Que si es que soy gil del candil, que si es que me creo que la gente es güena y honrada, que para el futuro lleve un cartel: "róbamelo, estaré encantada", vamos como si una no tuviera bastante con la putada que le han hecho.
Pero este ha sido un episodio de otros tantos. Las cosas con mi Besugo van cada vez peor. Estamos perdiendo la capacidad de hablar sin gruñirnos y eso es muy malo. No sé, le escribiréun imeil, a ver si así no gruñimos no nos decimos impertinencias mutuamente y podemos empezar a hacer algo por nosotros.
Estoy muy cabreada, señá Paca, con mi Besugo, conmigo misma y con el Hijo de Puta (y no pido perdón por la expresión, es lo que es) que me robó mi Iphone 4 recien estrenado.
Y llegó la noche, y no me dormía de la mala leche, de los nervios, de los pensamientos que me han estado cruzando como rayos. Y cuando parecía que podía el sueño la Sardinilla ha decidido que mejor era que mamá no durmiera, así mañana estaría con cara de acelga pocha, un ánimo de pena y un humor de perros. Y desde las 3 de la mañana estoy con los ojos abiertos y la cabeza llenita de malos rollos.
A ver si centro mis chakras, o los abro, o los cierro, o lo que sea que se hace con ellos y el día de hoy se me hace menos cuesta arriba.

Nochecita toledana

Ahora que mi HuevoFrito duerme estupendamente, es decir, solo se despierta una vez o dos por noche, yo llevo tosiendo desde las dos de la mañana (son las tres) y desvelada perdida. Y ahora ya cabreada. Nunca volveré a dormir como 'antes' pero es que esto ya parece cachondeo. Nunca habia tenido tanta tos durante tanto tiempo seguido, y parece mentira que con lo cansada que me acuesto a las dos de la madrugada ya ande con el ojo abierto. Además, es mala hora para oir la radio, no dan nada interensante a esta hora... la tele ni me lo planteo, y en el facebook no me aparece ninguna novedad interesante. Hace unos dias me abri una cuenta de twiter pero es que me parece que ni se como funciona y casi ni mejor. He intentado leer pero entre que se me cansa la vista y que el regulador de la luz está roto y no la puedo poner flojita...como que tampoco. Y encima me desvelan pensamientos profundos del tipo qué voy a poner mañana para comer...

miércoles, 9 de marzo de 2011

El besito

Yo tenía 14 o 15 años, estaba en casa de una amiga, con ella y su madre, en la cocina, y llegó su padre. Le dió un beso a su mujer. Yo me quedé patidifusa. Algo me chocó. Y en un momento lo supe: su padre quería a su madre, y yo en mi casa nunca habia visto nada parecido.
Como yo digo, señá Tomasa, uno siempre crece pensando que lo normal es lo que hay en su casa, sea lo que sea, porque eres pequeño y no puedes comparar, y tu casa es tu mundo y no hay nada mas. A mi, el hecho de ir a casa de amigas, de estar alli ratos y participar en las vidas de otras familias, me permitió aprender eso, y me hizo comparar, y a la larga tambalear muchas cosas que pensaba que eran asi porque siempre las habia visto asi, pero poco a poco me empecé a dar cuenta de que las cosas pueden ser de muchas maneras.
Aquel besito cariñoso se quedó grabado en mi cabeza, y perdón por el repollismo, tambien en mi corazón. Lo tuve que ir digiriendo y ese beso me fue diciendo poco a poco lo que yo sabía de siempre pero aun no sabía, o no había podido ver, que mi padre poco o nada quería a mi madre, que se iba a trabajar supertemprano y volvía muy tarde, por la noche, siempre cansado, siempre diciendo lo duro que era el trabajo, la vida, lo cabrones que eran todos. Mi madre trabajaba el doble y se quejaba en voz alta la mitad, pero la otra mitad se le multiplicaba en suspiros, tristezas, caras tristes, diazepam y eternos dolores de cabeza adornados con optalidones de color rosa.
En fin, que aquel inocente y cariñoso besito en los labios se removia y se removia dentro de mi, y aunque en cierta manera aun era pequeña, algo me decia que aquellos padres, de alguna manera, era mas 'normales' que los mios, algo que me decia, y algo deseaba mucho, que aquello sí era lo normal, que las cosas deberían ser así, y no enfado, y no miedo, y no disimulos mal disimulados. Veinticinco años despues recuerdo aquel besito que ellos habrán olvidado entre millones de besitos.

martes, 8 de marzo de 2011

PUES EMPEZAMOS CON CONFESIONES

Pues sí, señá Paca, que el psicoanálisis de andar por casa funciona cohonudamente y si es por empezar por el principio, pues empezamos.
Mire Usté, señá Paca, yo tampoco tuve una infancia como para recordarla feliz. Mi padre ha sido, y sigue siendo, un calzonazos al servicio de mi madre, que debió ser militar de carrera y hubiera llegado alto, por que manda más que un general. Es de esas personas que necesita ser protagonista de la situación, y si deja de serlo, ella misma se convierte en víctima. Y coño, lo hace con arte....
Cuando yo era chica veía que mi madre tenía todo lo que quería; muebles carísimos, ropa, desayuno diario de bar, viajes, coche y un largo etcétera. Pero yo siempre iba con ropa que ella cosía para nosotras, y no piense que primores, no. LLevábamos modelos que a veces rozábamos el ridículo. Fijese Usté, Señá Paca, a que grado de roñiquería y de desprecio por mi ha llegado a demostrar, que cuando el dije que quería un sujetador ¡¡¡¡ me hizo uno con unas bragas viejas suyas!!!! Pero si yo no era fea, pero lo parecía con aquella decoración. Y lo peor es que yo me lo creí hasta que tuve casi 30 años.
En el colegio en el que hice EGB, que yo soy del tiempo del EGB y el BUP, me quedaba a comer, pero era la única del colegio que se llevaba tartera de casa, y la transportaba en un cesto viejo. Era como si necesitase demostrarme que iba a un colegio caro de cojones pero que ya no quedaba dinero ni para un transporte digno para mi vergonzante tartera.
Y ahora está aquí mi Sardinilla y me horroriza repetir el modelo de mi madre, aunque tengo que entonar el mea culpa por que me descubro muchas veces haciendo y diciendo lo que mi madre me decia y hacia. Y me cabreo como una mona conmigo misma. Pero lo voy superando y voy corrigiendo, aunque cuesta un cohón.
Ay, Señá Paca, cuantas veces pienso en lo que quiero para mi Sardinilla. Y lo tengo claro, pero no siempre es fácil hacer las cosas como una las sueña.
Mi madre siempre cuenta lo horrible que fue mi parto y con el asco y el dolor que lo recuerda. Quizá habría que recurrir a la Gutman para que me dijera que eso lo traslado a toda la vida de su hija.
Sí, señá Paca, todo lo que hemos vivido nos deja poso y vivimos con esos posos.

Psicoanálisis casero

Yo de chica era muy fea. O me hacian pasar por. Viendo fotos, con el tiempo y con otra mirada, y con distancia, como quien opina de otra persona, no me veo fea, no yo. Feo era el hecho de que cada vez que me cambiaban las gafas, me tocara recibir la antigua montura de mi hermano. Fea era la putísima manía de hacerme ir siempre con el pelo corto (nunca jamás lo llevaré) y si a eso le añades una ortodoncia a los 13 años a ver quien es la Juditmascó que lo soporta... pues fea se queda.

Pensará usté señá Tomasa, que si mis padres eran pobres; pues no, no lo eran, y comprarme una montura nueva un poquito mona no les habria supuesto nada, pero mi padre era un fidelcastro y mi madre era una toleradora de fidelcastreces...

También es cierto que con cualquier montura unas gafas me habrían sentado mal ya que yo tenía tres mil dioptrias en cada ojo y unos cristales feisimos, pero digo yo que mas motivo para intentar compensar un poco el conjunto.

Crecí en una situación muy rara con el dinero: yo sabía que en casa había dinero, nos construyeron un chalet a la medida, mi padre se compraba un coche nuevo de vez en cuando... pero a mi me reciclaban las gafas y llevaba los pantalones que a mi hermano se le quedaban pequeños, y ademas de lo mal que me sentaban, lo que mas odiaba era esa señal del dobladillo desgastado...

Señá Tomasa, yo pasé toda mi infancia comiendo en el comedor del colegio, lo que encima suponía que no podía ir a casa al mediodia. Yo odiaba quedarme a comer en el comedor, y aunque intentaba compensarlo con un "porque mi madre trabaja" la cosa se me quedaba un poco endeble cuando alquien me preguntaba "¿y de que?" porque la unica respuesta que yo podia dar era 'ayudando a mi padre' o sea, que ni tenia de verdad un trabajo, ni tenia papeles ni nada, hacia un montón de horas en un trabajo chungo y todo "quedaba en casa"

Recuerdo muchas horas de soledad por los patios del colegio, de estar de 12 a 1 en la biblioteca para acortar el tiempo, recuerdo macarrones con atun, que frios aun estaban mas asquerosos y recuerdo como el rebozado de la pescadilla se reblandecía por el aliño aguado de la ensalada con la que la servían. Siempre era la ultima en salir del comedor.

Desde que HuevoFrito llegó a mi vida, como le decía el otro día, señá Tomasa, pienso en qué es lo que quiero para él, y en lo que no, y recuerdo mi propia infancia, y cuanto mas lo pienso y mas me acuerdo, mas rabia tengo. Creo que no tuve una infancia feliz, excepto algunos ratos. Acabé creándome mi propio mundo, supongo.

Fíjese usté señá Tomasa, por empezar por el principio del todo y guardar un mínimo orden, pues fíjese usté que al cabo de los años, con treintaypico años me enteré de que estando mi madre embarazada de mi, mi padre le atizaba. Hasta que alguien de la familia intervino. Y la sangre me hierve señá Tomasa. Una puede, pero ¿dos? No le doy ocasión de darme la segunda a uno que me pone la mano encima !embarazada! y... encima, seguir diciendo que le quieres, y no me creo que no habia nada mas que hacer, habria familia, o habria debajo un puente o habría yo-que-se.

Así por tanto comenzó mi vida intrauterina, con miedo, tensión, tristeza... oleadas de cortisol, imagino. Cuando yo nací, mi madre ya tenía un hijo de dos añitos, rubio, bueno, cariñoso, simpático... y llegué yo con mis negros pelos de punta, con la cara de la suegra, muy llorona (qué mala eras...) y el día que tuvimos que salir mi madre y yo de la clínica mi padre no vino a recogernos porque estaba ¡resfriado! y mi madre lloraba como una madalena. Qué razón, pero cuantisima razón tiene Laura Gutman ¿cómo no iba a llorar el bebé, si la pena y el dolor era lo que conocía?

SARDINILLA

Digo, señá Paca, que ahora pá hablar no nos hace falta decir ni pio, vamos que no tenemos que abrir la boca. Mi madre nunca me soltó lo de reventar, pero si me decía que cuando me iba daba gusto, que era como apagar la radio. Ahora se lo digo yo a mi sardinilla.
Que me cuenta Usté que ha sido su HuevoFrito el que le ha revuleto su alma; pues a mi me lo ha revuleto mi sardinilla. Ha hecho que todas las perspectivas de la vida cambien. Tan ha cambiado todo que hasta mi forma de ver a mi Besugo es distinta. Pero ya se lo contaré otro día, si no le molesta a Usté.
Estoy encantada de compartir charleta con Usté.
Esta es la buena como señá Paca??

HuevoFrito

Digo, señá Tomasa, que me vienen a la imaginación las palabras que me decía mi madre cuando chica "si fueras muda, reventabas" Y es que yo hablaba mucho, y seguramente el hacerlo en según qué situaciones hacía añicos la imagen de la anhelada niña dulce y modosita (buena)
Porque verausté, señá Tomasa, que no puedo hablar pero digo que de reventar nada, que me comunico de otras maneras, esta mudez -ya se que temporal- me hace sentir la ilusión de ser un personaje de novela de Isabel Allende...
Tantas y tantas cosas me pasan, señá Tomasa, desde que tengo a mi HuevoFrito, que me mueven y remueven por dentro, me cambian los recuerdos y me traen otros que parecían olvidados, y me acuerdo de sentimientos que estaban bajo capas y capas de tierra.
Es un tema tan largo y tan complejo que no acabariamos nunca, asi que en principio empezaré por ahi, por sacar cosas, seguramente sin orden ni concierto, conforme las vaya recordando y ademas, tenga ocasion de hablar con usté. señá Tomasa
Queda usté con dió.

lunes, 7 de marzo de 2011

Probando, probando

A las buenas

Aqui una entrada de prueba para ver cómo sale la cosa